Vía Francígena: un viaje inolvidable desde Lausanne a Roma

Mi peregrinación más larga, de 55 días, me condujo de Lausanne a Roma. Cruzar los Alpes por el Gran-Saint-Bernard es una experiencia inolvidable. También lo son las largas etapas por la llanura padana, bajo un sol implacable que estuvo a punto de tumbarme.

Muy gratificante la aproximación por Liguria a la eterna Toscana, repleta de pueblos de cuento, y el Lazio. Llegar a Roma y ver al papa Francisco resultó emocionante.

Los caminos largos son como una vida, están repletos de capítulos, no es fácil resumirlos (2021) *****

Una vía romea, pero en sentido inverso, en gran parte de su trayecto, también jacobea que enlaza con la Vía Aurelia, por la costa, o con la Via Domicia por el Montgenèvre. Fue el reto más duro que nos impusimos, casi dos meses de desconexión, y ello pese a haber completado solo la mitad de la Francígena, que comienza en Canterbury (UK), atraviesa Francia de norte a sur y prosigue por Suiza, donde nos subimos a la pista. Suiza es cara para un peregrino, pero amable, y con una infraestructura inesperada, a medida que dejamos el impoluto decorado del lago Leman y nos acercamos a los Alpes, de acogida tradicional. En Italia la situación es desigual: zonas bien preparadas, caminos tradicionales, hospitalidad que replica la mejor del Camino de Santiago, presencia de la Iglesia en la asistencia, y otras desasistidas, con problemas de señalización, mucho asfalto, cierta frialdad solo corregida por iniciativas particulares. Pero en Italia siempre la belleza del paisaje y los borgos está presente, tanto en Val d’Aosta y Liguria como, sobre todo, en Toscana y el Lazio. Inolvidable el paso por lugares como Aosta, Ivrea, Pavia, Piacenza, Sarzana, Pietrasanta, Lucca, San Miniato, San Gimignano, Monteriggioni, Siena, Buonconvento, San Quirico d’Orcia, Radicofani, Bolsena, Montefiascone, Viterbo o Sutri. Hemos vivido en Roma, pero llegar a ella tras un largo periplo, directamente a la Piazza San Pietro, pernoctando en el albergue de peregrinos del Trastevere, donde cada día se practica el ritual del lavatorio de pies a los peregrinos, constituye una experiencia diversa y única. La guía completa en: Vía Francígena | Gronze.com