Camino de San Jacopo in Toscana: arte, historia y cultura en Italia

Promovido por amigos de la Asociación que lo ha recuperado, la experiencia de una semana entre Firenze y Livorno fue una fiesta, y una borrachera de arte a través de Prato, Pistoia, Montecatini Terme, Lucca o Pisa. Intenso.
Un recorrido urbanizado, de Firenze al Mediterráneo, jalonado de localidades de historia y arte (2022) ***

Aquí el síndrome de Stendhal no nos va a dar tregua. Comenzamos por Firenze, la capital toscana, una de las ciudades con más arte de Italia en la cual, precisamente, Stendhal comenzó a marearse en 1817 (cierto que era un tipo con una gran sensibilidad para la belleza, y hoy esto ya no abunda). Seguimos, a golpe de Patrimonio Mundial, mucho en pocos kilómetros, con las villas mediceas. Prato, injustamente olvidada por los turistas, también tiene su atractivo. Y qué decir de Pistoia, la Compostela italiana con su reliquia de Santiago en un prodigioso altar argénteo del duomo y su hospital del Ceppo. Vienen luego Serravalle, con su castillo medieval, y las termas de Montecatini, lujo del ayer ahora al alcance de muchos; y también Collodi, el pueblo de Pinocchio. Pero los pesos pesados se reservan para el final, dos ciudades de entre las más bellas de la Toscana: Lucca, que es nuestra favorita, y por supuesto Pisa, mucho más que una torre inclinada para hacerse fotos chorras. El colofón está en el Mediterráneo, con sus pinares y playas en Marina di Pisa o Tirrenia, pero sobre todo en Livorno, con su gran puerto de ferris y cruceros, sus fortalezas y canales, y además con la evocadora iglesia de San Jacopo in Acquaviva, un dignísimo final…,  salvo que embarquemos hacia Cerdeña para seguir a Barcelona. La guía completa en: Camino de San Jacopo in Toscana | Gronze.com

Battistero de Pistoia, Toscana, Italia