Camino del Sil o de Invierno: una ruta desafiante y desconocida
Dicen de la catedral de Palencia que es la bella desconocida, pues bien, esta ruta sería su equivalente entre los itinerarios jacobeos.
De soledades, rigores climáticos y tramos exigentes, pero muy gratificante por sus contrastes a lo largo del Bierzo y las cuatro provincias gallegas. Impacta la bajada, por los codos de Belesar, entre bosques y viñas.
Podría ser la gran variante de un saturado, en temporada alta, Camino Francés (2021, 2024) ****
Los fuegos, que castigan recurrentemente este itinerario en el Bierzo, Valdeorras o Quiroga, han causado un gran daño, en agosto de 2025, en las primeras etapas. Los incendios de Las Médulas y O Barco han ocupado las primeras planas y causado tristeza. Sin embargo, el mal llamado Camino de Invierno renace siempre de sus cenizas, con ese carácter austero y sobrio que lo caracteriza. Tal vez por ello se esté convirtiendo en una vía a la que acuden los peregrinos veteranos, aquellos que buscan soledades y no huyen de las dificultades, presentes en algunas etapas largas sin apenas servicios en el trayecto. Nuestra experiencia a pie en dos ocasiones, con un intervalo de tres años, nos ha revelado el gran entusiasmo que existe, en los pueblos de tránsito, por la reactivación de la ruta. En poco tiempo han abierto varios albergues, entre ellos el público de Diomondi en el antiguo palacio episcopal contiguo a la iglesia monástica románica, o el gestionado por los Amigos del Camino en A Rúa. Las espectativas de futuro son inmejorables, y la declaración anhelada de la Ribeira Sacra como Patrimonio Mundial de la Unesco, que se sumaría al de Las Médulas, supondría un aldabonazo, un nuevo estímulo quizá definitivo.