Prolongación a Fisterra y Muxía: el Camino al Fin del Mundo
Es mi Camino, lo estudiamos, reivindicamos y señalizamos, auspiciados por Elías Valiña, desde 1985, por lo que lo podemos considerar como un hijo.
Además, vivimos en él, en la ruta que conduce al mítico y simbólico fin del mundo Medieval, situado en el promontorio de Fisterra. Más no se puede contar.
La última oportunidad para experimentar, más allá de Compostela, la magia del Camino (siempre) *****
El Pórtico de la Gloria sintetiza, en la catedral, el premio que aguarda al peregrino en la eternidad. Sin embargo, más allá de la catedral de piedra está la catedral. inmensamente más grandiosa, natural, compuesta por la conjunción de los promontorios de este extremo occidental de Europa, el océano atlántico, el mítico Monte do Pindo, arenales salvajes, piedras santas, leyendas y un gran potencial simbólico. La Prolongación se presenta como la última oportunidad para saciar los espíritus inquietos, el llegar hasta donde el sol muere en el mar, a la dramática Costa da Morte, y también a los santuarios que completan la triada del culto cristiano: tras el apóstol Santiago, solo un mensajero, el Santo Cristo de Fisterra crucificado, anuncio de la Resurrección, y la Virgen de la Barca en Muxía, mensajera de esperanza. Todos los caminos gozan del privilegio de este epílogo, una definitiva aproximación a la hierofanía, quizá origen de todo lo que luego se desarrollo en el Camino de Santiago. Por lo tanto, hacer este camino al revés, para obtener un certificado en una oficina, es uno de los mayores absurdos de la reciente historia de la peregrinación.
La prolongación ha sido incluida, desde 2004, en todas las guías de Anaya Touring en papel.